Considero que este Manifiesto representa una base sólida para orientar a la industria, pero su verdadero impacto dependerá de acompañar los principios con mecanismos de verificación y compromisos colectivos. No basta con enunciar valores; es necesario establecer métricas concretas que permitan evaluar avances, como la reinversión de ahorros generados por la IA en innovación local o el grado de incorporación de la diversidad cultural en los modelos. Solo de esta manera México podrá consolidarse como un referente internacional en el uso ético y responsable de la inteligencia artificial en publicidad digital, fortaleciendo la confianza de los consumidores y la resiliencia de las marcas a largo plazo.